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FRATERNIDAD DE GUAYACÁN

El mes de agosto es muy particular en el Vicariato Apostólico de Aguarico. Siguiendo las tradiciones que hemos heredado de los primeros misioneros, algunos de los hermanos cambiamos de actividades y otros aprovechan para visitar a la familia.

Por lo que concierne a nuestra fraternidad, nuestro hermano Teófilo después de estar en actividades celebrativas de Bautizos y Primeras Comuniones en los meses junio y algunas semanas en el mes de julio, fue a visitar a Loja a su papá, Ramón Córdova, en compañía de sus hermanos carnales que viven en Sachas. El viaje lo hizo con mucha ilusión, pues su papá tiene demencia senil y después de 2 años deseaba encontrarse con él y sus familiares. Pero, con mucha tristeza, nuestro hermano Teófilo nos compartió que cuando llegaron a saludarlo, él ya no los reconocía.

Cabe recalcar que, en varias comunidades de la Zona norte y sur, algunos Bautizos y Primeras comuniones quedaron postergadas para el mes de septiembre. La razón es que, en esas zonas, algunos padres trabajan en las compañías petroleras y las celebraciones no coincidían con las fechas programadas. En el mes de mayo no hubo celebraciones por las medidas que el COE nacional había decretado y que el Vicariato, mediante carta del Obispo, acogió y animó a los misioneros a que tuviesen reuniones de atención pastoral hasta un máximo de 10 personas.

En la fraternidad de Guayacán, desde el día 11 de abril hasta el 31 de julio del año en curso, estuvo viviendo con nosotros un joven de la Pastoral Juvenil, Jarol Briceño Tulcán, del “grupo misionero Alejandro e Inés”, que el Vicariato de Aguarico patrocina para que conozcan las zonas de misiones y las comunidades religiosas que las acompañan.

Su paso por la casa fue de mucho apoyo; ayudó en la ejecución de las actividades de la Pastoral Juvenil y, fruto de ello, se creó un grupo de jóvenes en la comunidad “La Andina”. Su trabajo fue animar y acompañar los jóvenes con la asistencia y colaboración de los hermanos de la fraternidad, e incluso, del equipo pastoral de la zona Auca que la conforman las hermanas de los Sagrados Corazones que viven en la Western y las hermanas franciscanas de María Inmaculada que residen en Coca.

El hermano Txarli ha estado muy activo en la Pastoral Social y en la atención de grupos laicales que llegan en peregrinación a la casa de espiritualidad de “Alejandro e Inés”. La casa está dispuesta para que, quien desee, viva retiros, charlas formativas y oración con el carisma misionero que el Vicariato propone en las figuras de los misioneros “mártires de la caridad”. El lugar ha tenido algunos inconvenientes por la ausencia permanente de los hermanos, pues ha habido hurto de un tanque de agua y últimamente de la guadaña que servía para el mantenimiento del área verde.

A finales del mes de abril, en la capilla del km 48 y en el helipuerto, se encontraron algunos papeles de la Biblia destrozados y arrancados por el piso. Como conclusión de este actuar se obtiene que ciertos sectores políticos y de servicios estatales y petroleros quieren intimidar a Txarli, usando el proceder de gente local, ya que Txarli ha acompañado a las manifestaciones de denuncia que existe contra los mecheros de la muerte y que favorece a los derechos de la naturaleza y de las niñas demandantes.

Todo esto, motivó a que Txarli también hiciese un ayuno en el mes de Julio, durante los 12 días de caminata que se hace previo a la celebración de Alejandro e Inés. El ayuno que realizó en la Catedral, a más de una búsqueda personal, fue una manifestación de la denuncia que quiso realizar ante las instituciones públicas, apoyada con la espiritualidad misionera, por las medidas cautelares que deberían realizarse en la zona de la Amazonía con el caso de los mecheros. Teniendo en cuenta el grave impacto ambiental y los derechos a la salud que son violados por la mala administración de los funcionarios de turno que sólo buscan la economía y el capital financiero antes que el cuidado de la vida

Con lo que respecta a un servidor, he estado al frente de la Pastoral juvenil y de la organización de las actividades de los encuentros que se da en la zona Auca sur. En el mes de julio, nos organizamos juntamente con la zona Auca norte, que atiende y anima Teófilo, y realizamos, en el mismo día, la caminata desde el km 26 hasta el km 48 (zona norte) y desde el km 70 hasta el km 48 (zona sur). En las reuniones previas, coordinamos lo que cada uno estaba comprometido a realizar para el 18 de julio. También colaboraron los grupos indígenas que son atendidos a lo largo de la vía Auca.

El envío, desde el km 26 en el norte y desde Guayacán en el sur, fue muy emotivo y todos los grupos pastorales colaboraron, incluso la Pastoral juvenil que se hizo presente en la caminata animando con las consignas. Cada comunidad estaba encargado de animar la peregrinación cada 2 km con cantos, oración y lecturas de espiritualidad misionera. En la celebración eucarística se reflexionó sobre la expresión “Si no vamos nosotros los matan a ellos”, frase que Alejandro Labaka dijo, intuyendo que sería su último viaje, y así se ganaría al menos unos días para que la tribu se desplazara y no se tuviera que encontrar con el ejército para su posterior eliminación (genocidio).

Después de nuestra caminata, participamos de la Asamblea de Espiritualidad Misionera que el Vicariato tiene después de la celebración de la muerte de Alejandro e Inés. Este año, por la pandemia de Covid, sólo se realizó los días 22 y 23 de julio. Nos acompañaron, mediante la plataforma virtual, la hermana Bilma Freire y nuestro hermano Roque Grández. Ellos nos hablaron de los mártires, de su forma de vida a la misión desde la fraternidad y sus respectivas personalidades y formación.

Agosto fue un mes de mucho trajín para el que se quedó en casa. La casa ha recibido a varios jóvenes durante las primeras dos semanas. Durante esas semanas se realizaron las jornadas vacacionales en las comunidades de Ciudad Blanca (por la mañana) y La Andina (por la tarde), una semana en cada una de ellas. Estas jornadas estuvieron dirigidas y coordinadas por el equipo de Pastoral juvenil y los misioneros. Los jóvenes, desde sus respectivos talentos, animaban y ejecutaban las actividades de teatro, baile y otras que ayudaron a crear lazos de amistad entre los niños y jóvenes.

El objetivo de las jornadas fue animar a los jóvenes para que se comprometan a formar parte de grupos juveniles y a que animen en los grupos de la infancia misionera el próximo año pastoral. Además, las jornadas vacacionales fueron una oportunidad para conocer a los padres de familia que estaban alejados de la Iglesia, tanto en su realidad personal como en la familiar. Con los talleres tuvimos, a más de un servicio a la comunidad, un momento de cercanía con ellos. Cabe recalcar que varios padres de familia se involucraron con los refrigerios que se tenía durante los encuentros según sus posibilidades.

También estuvieron por casa los hermanos de la fraternidad de Coca, José Cruz y José María Sádaba; juntamente con Jesús Esteban Sádaba y Txarly, quien regresó de Quito, para celebrar el cumpleaños de un servidor. Ese día las hermanas de los Sagrados Corazones fueron quienes nos deleitaron con el almuerzo. El 8 de agosto se tuvo la celebración de las fiestas patronales en la comunidad “La Fortaleza” y después del mediodía celebraciones de Bautizo y Primeras Comuniones en la comunidad shuar de “Nantip”, nos acompañó José María.

Para los días 14 y 15 de agosto, nos acompañó nuestro hermano Luis Pesantez para las celebraciones de la Virgen del Cisne en las comunidades de “San Francisco” en la zona sur y “el Esfuerzo” en la zona norte. También estuvieron los familiares de Paul que venían desde Playas y Guayaquil a saludarlo y conocer la zona donde ahora se encuentra.

La pandemia nos ha pospuesto algunas actividades y, muchas de ellas, se han llevado a cabo y otras se han tenido que reinventar pues en la zona no todas las familias poseen Internet. Sin embargo, tratamos de estar cercanos a las comunidades a través de los animadores, catequistas y catequizandos que atendemos. Desde este pedazo de paraíso amazónico, envío mis saludos cercanos a todos los hermanos que me escribieron y que, por descuido, no pude contestar. Agradezco sus palabras cercanas y buenos deseos para con este servidor.

Con afecto,

Hno. Paúl Efrén

 

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