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Mensaje del Custodio

“En el cumplimiento de su deber, no sean negligentes y mantengan un espíritu fervoroso al servicio del Señor” Rom 12, 11

Estimados hermanos Paz y Bien

Terminando el mes de mayo llegamos nuevamente a ustedes con algunas crónicas y artículos cuya lectura esperamos les sean de provecho. La semana de formación permanente ha sido la actividad en la que todos los hermanos de la Custodia hemos participado; la propuesta del secretariado de Espiritualidad, Fraternidad y Formación permanente, en esta ocasión, ha girado en torno al cuidado de la casa común teniendo como telón de fondo la Laudato Si. La intención del secretariado es que en el transcurso del trienio nos acerquemos a la propuesta eclesial del Papa Francisco expresada en sus distintas cartas y exhortaciones.

Al finalizar la semana de formación cada uno de los secretariados nos presentaron el plan que, en algunos casos, han pensado para el trienio. Es de agradecer el esfuerzo realizado por los secretariados preparándonos un programa que nos permita vivir las Constituciones. De hecho, varias de las propuestas quieren ser una respuesta a peticiones que explícitamente se expresan en ellas.

El trienio, por tanto, tiene unas marcadas líneas que queremos enfatizar: en primer lugar, lo vocacional. Todos estamos claro que es una urgencia. Dar una respuesta ya es otra cuestión. Los hermanos designados para esta tarea han preparado el proyecto de la Pastoral Juvenil y Vocacional. Además de comprometer a las fraternidades para la formación de grupos vocacionales, el secretariado ha preparado el material (otro tanto está en preparación) y las estrategias que se podrían usar. Ayudándonos entre todos daremos respuesta a esta preocupación común.

En segundo lugar, nos ha parecido importante el tema de la solidaridad. Ha sido una constante preocupación y ya en el trienio anterior se fueron dando pasos concretos para organizar nuestra labor social. Históricamente la solidaridad tanto a nivel de Custodia como a nivel de hermanos concretos (personal) ha sido valiosa y cuantiosa. En muchos casos los hermanos consiguieron los recursos y otras personas los ejecutaron. Por la razón que fuere, para algunas de esas obras se nos requiere nuevamente o por lo menos se nos pide “no olvidarnos que son nuestras”. Muchas cosas han cambiado y tenemos que reaccionar frente a ello. En todo caso, queremos seguir implicándonos, evitando actitudes paternalistas: buscamos fomentar o abrir espacios para que nuestros laicos también puedan practicar la solidaridad.

En tercer lugar, queremos darle un poco más de fuerza a la hasta ahora llamada Escuela de Laicos. No nace, en principio, por una necesidad nuestra de formar, sino surge como una respuesta ante la necesidad expresada por los mismos laicos de ser formados por nosotros. Por tanto, es una respuesta que queremos sea lo más seria, continuada y organizada que podamos realizar. No es el primer intento, pero esperamos que este pueda tener un poco más de consistencia.

Y como colofón, menciono que hemos dado pasos, quizá no tan agigantados como quisiésemos, en el plano de la comunicación. La idea, dicha rápidamente, es que podamos identificarnos con nuestra marca en términos de comunicación social.

No me detengo en los secretariados que tienen su largo recorrido (y los que quizá pronto tengamos que implementar), lo haré en otra ocasión, porque ellos llevan su ritmo. Como quien dice ya tienen su agobio, aunque lo hacen con alegría. Así, en la formación inicial, ni para qué decir todo el trabajo que llevan, no de una reunión, sino del día a día. La secretaría de economía, por ahora también encargada de la solidaridad, intentando solidificar la economía tanto de las fraternidades como de las Instituciones. Intento que no está libre de una continua lucha interior entre el crecer más y el cimentar lo que ya tenemos. Y finalmente, el secretariado del apostolado, misión y JPIC que haciendo honor al nombre nos sigue animando en la tarea apostólica, misionera y de actividades concretas afines.

Quería recordar todo esto, porque es por donde la Custodia va caminando. Hay otras situaciones externas que no podemos dejar de tenerlas presentes: encuentros de la CCA para unirnos en una sola Conferencia con CONCAM; formación común de formadores; encuentro panamericano; creación de un único noviciado internacional para la CCA; presencias internacionales y de misión; nuevas “reglas para la solidaridad” y algunas cuestiones más que poco a poco aparecerán. Lo que quiero decir es que todo esto nos anima y nos abre a nuevas perspectivas. Estimados hermanos, esperamos en pocos meses retomar las actividades comunes y realizar las visitas a las distintas fraternidades. Mientras tanto, seguimos unidos por estos medios digitales, guardando las medidas de bioseguridad y orando unos por otros.

Fraternalmente,

Hno. Dick Ramírez,

Custodio.

 

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