twitter  facebook   youtube instagram  googlepic 

DÍA DE LA CUSTODIA CAPUCHINA DEL ECUADOR

Queridos hermanos:

En Viterbo, el 3 de julio del año 1528 el Papa Clemente VII, en un brevísimo escrito da vía libre para que los hermanos Fossombrone, hasta ahora perseguidos, puedan practicar básicamente tres cosas: vivir la vida eremítica guardando la vida de San Francisco; diferenciarse externamen- te llevando la barba y un hábito que se creía en su forma más parecido al de San Francisco; y tener libertad para predicar al pueblo.

El ya mencionado documento pontificio revertía el estado actual de las cosas: comenzaba ala- bando el celo religioso (religionis zelus), los méritos, virtudes y costumbres de los otrora perse- guidos, quien sabe si por lo mismo que ahora, gracias a las recomendaciones y buenos oficios de las damas protectoras, eran alabados; y terminaba acogiéndolos bajo su protección, anulan- do toda norma, de las tantas que había, que fuesen en su contra, recomendando, absolviendo, anulando, concediendo, mandando y amenazando a quien osare perseguirlos. La historia había cambiado.

La rama franciscana que desde 1517, por decreto, había sido agrupada y reducida a dos grupos, observantes y conventuales, a partir del 1528 comenzaba a ver surgir un nuevo vástago. Apenas un muñón que se convertiría en la tercera rama de los hijos de San Francisco cien años después. Con la bula Religionis Zelus, los hermanos llamados de vida eremítica, iniciaban una andadura que surgida bajo la sombra de la Observancia tendría que buscar mejor cobijo en la rama Con- ventual. Sin embargo - como ya se ha mencionado- habría que esperar hasta el 1619 para tener un General propio y como tal ser y sentirse una independiente tercera rama del franciscanismo.

El nuevo estatus les permitía organizarse en una especie de provincia, bajo tutela Conventual, con potestad para recibir novicios y, por tanto, con licencia para crecer. Inmediatamente co- mienzan por escribir un marco jurídico que les diese identidad. En ese ambiente aparecen las primeras Constituciones, las de Albacina, que sin mayores finuras marcan lo que querían vivir. Pocos años después, en 1536, aparecen las segundas Constituciones que a decir de los estudio- sos están técnicamente mejor elaboradas y dentro de las exigencias jurídicas exigidas. De hecho son las que han estado vigentes durante muchos, muchos años.

He querido recordar algo de la historia de nuestros orígenes porque como Custodia del Ecua- dor elegimos esta fecha para celebrar como nuestro día: así lo decidimos y ya es nuestro se-

gundo año. Y podríamos sacar a relucir más elementos que en el origen fueron importantes y pareciera que hoy se repiten. Sólo quiero invitarlos a pensar que como Orden hemos nacido en un contexto de reforma. Como Orden surgimos con dificultades, pero al mismo tiempo con gran capacidad para asumir los golpes y buscar nuevos causes de vida.

Queridos hermanos, celebrar este tres de julio es recordarnos que queremos vivir como Fran- cisco el de Asís, que queremos distinguirnos externamente e internamente por nuestro buen trato, por el respeto, honestidad y transparencia y porque nos sentimos llamados a predicar, o lo que es lo mismo, porque estamos llamados a la misión. Pronto comenzaremos la preparación para el próximo Capítulo y creo que es una buena fecha para empezar preguntándonos ¿qué queremos como Capuchinos en Ecuador? ¿A qué estamos llamados hoy? ¿Estamos dispuestos a retomar la visión que tuvieron quienes iniciaron la reforma franciscana? ¿Queremos contem- plar nuestra realidad y responder? Recordemos aquello de mirar el presente con pasión y el futuro con esperanza.

En medio de este ambiente de reintegración a las tareas cotidianas démonos un tiempo para dar
gracias por todos quienes han hecho posible una Orden tal como hoy la tenemos.

Feliz día hermanos.

Hno. Dick Ramírez

Custodio

Visitas:visitas

Záparos N50-60 y Cristóbal Sandoval - Telfs: 593 2 3302 373 / 2441 828 - Quito • Ecuador