twitter  facebook   youtube instagram  googlepic 

LAUDATO SI

Sobre el cuidado de la casa común

EL sábado 9 de julio del presente año y dentro de la semana franciscana, siendo las 16 horas se llevó a cabo un encuentro al estilo franciscano, con los grupos franciscanos, catequistas y agentes de pastoral de la ciudad de Guayaquil. Unas 120 personas sin contar a los niños. La unidad educativa Santa María de los Ángeles prestó sus instalaciones y las hermanas Franciscanas fueron nuestras anfitrionas.

El padre José Cruz realizó una excelente charla enfocada en un tema que muchos no sabemos su significado. LAUDATO SI.

La animación estuvo muy bien dirigida por docentes de dicho plantel. 

El padre comenzó con varios interrogantes y es de preocuparse de la destrucción que estamos cometiendo con nuestra casa común. El futuro de la misma, no está únicamente en manos de las autoridades, sino también en preguntarnos a nosotros mismos qué mundo queremos dejarles a quienes vienen detrás, a tantos jóvenes que están creciendo.

Alabado seas, mi Señor, cantaba san Francisco de Asís. En ese hermoso cántico nos recordaba que nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos: Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.

Necesitamos, una conversión ecológica, en el terreno personal, comunitario, social y estructural. Aunque esto suponga molestias y aguijones.

Es lo que muy acertadamente el Papa Francisco nos invita a involucrarnos, a instruirnos sobre este tema. 

Esta hermana, clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Además el padre José nos hizo recordar y un poco pidiendo disculpas, pues refirió el terremoto del 16 de abril, como señal de protesta que nos hace nuestra hermana tierra. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que gime y sufre dolores de parto. Olvidamos que nosotros mismos somos tierra. Nuestro propio cuerpo está constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura.

Además el padre invito a formar un grupo donde nos reunamos para sociabilizar formas y maneras de poder contribuir al cuidado del planeta. Fue muy buena acogida esta petición, desde los más pequeñitos, jóvenes y adultos queremos ser parte de este nuevo emprendimiento.

Y así culminaba este encuentro, con la satisfacción de haber conocido el significado de Laudato Si. Entorno a la imagen de San Francisco, elevamos oraciones de agradecimiento. Definitivamente el Espíritu Santo se manifestó aquella tarde.

Hna. Nancy Jiménez

Novicia de OFS Fraternidad de Guayaquil

 

Visitas:visitas

Záparos N50-60 y Cristóbal Sandoval - Telfs: 593 2 3302 373 / 2441 828 - Quito • Ecuador