HISTORIA GENERAL DE LA VICEPROVINCIA CAPUCHINA DE ECUADOR



PARTE PRIMERA


COMIENZOS (1873-1895)


1. VISIÓN PANORÁMICA DEL ECUADOR EN EL PERÍODO GARCIANO

A este período se le designa como etapa del civilismo conservador o garciano. Ecuador tenía en esa época 816.679 habitantes. Cuando llegan los capuchinos en 1873, gobierna el país el presidente García Moreno. El historiador Enrique Ayala Mora señala estas características para el período garciano: consolidación del Estado, un ensayo centralista de gobierno, reforma militar, educacional y eclesiástica. El proyecto garciano se caracterizó por un rápido salto de modernización de la estructura en la sociedad; junto a la pasión por el progreso y al lado de impresionantes adelantos de modernización, el gobernante se dejó llevar de exagerada imposición de su ideología religiosa.

La Iglesia ecuatoriana en el último cuarto del s. XIX
García Moreno se erigió en reformador eclesiástico. Logra un Concordato con la Santa Sede. Obtiene la erección de las nuevas diócesis de Ibarra, Cuenca y Loja. Logró del Congreso la consagración del Ecuador al Corazón de Jesús. Logró que viniesen al Ecuador varias congregaciones y órdenes religiosas, entre ellas los capuchinos.
Las diócesis existentes en 1873 eran las siguientes: Quito con Mons. José Ignacio Checa Barba (1868-1877); Cuenca con Mons. Estévez de Toral (1861-1883); Loja con fr. José Maria Massiá OFM (1876...); Ibarra con Mons. Iturralde (1870-1874) le sucede Mons. Pedro Rafael González Calixto (1876-1893); Guayaquil con Mons. J. A. Lizarzaburu (1870-1877); Bolívar (Riobamba) con Mons. José Ignacio Ordóñez (1866-1879). Contra él escribió Montalvo la Mercurial eclesiástica. A la muerte de García Moreno sucede una gran crisis. En 1877 muere envenenado Mons. Checa. Son expatriados Mons. Arsenio Andrade, Mons. Ordóñez, Mons. Massiá; luego lo será Mons. Schumacher. De tal manera que llegó a quedar un solo obispo en Ecuador: Mons. González Suárez. Este fue designado obispo de Ibarra en 1893.
La revolución liberal de Alfaro significó ruptura entre la Iglesia y el Estado. Se confiscaron los bienes eclesiásticos; abolición del catolicismo como religión oficial; prohibición absoluta de manifestaciones religiosas públicas; efectiva supresión de los derechos civiles para clérigos y monjas; monopolio rígidamente impuesto de la educación laica estatal, rabioso sectarismo anticatólico.
En este ambiente civil, político y eclesiástico viven los primeros capuchinos llegados a Ecuador. Indudablemente que el pueblo que ellos encontraron en las provincias de Imbabura y Carchi era un pueblo católico y tradicional, que los acogió con el mayor fervor religioso. Pero ellos venían expulsados por el liberalismo y la masonería de Guatemala. Y al iniciarse el cambio de gobierno por la muerte de García Moreno, ven de nuevo la amenaza del liberalismo. Ahí se adhieren a Mons. Pedro Schumacher, obispo de Portoviejo.

2. ESPÍRITU Y VIDA DE LOS CAPUCHINOS (1873-1895)

2.1. Lista de los once primeros capuchinos que llegaron a Ecuador
Padre Miguel de Prats de Llusanés, guardián y comisario interino
Padre Serafín de Arenys de Munt, vicario
Padre Lorenzo María de Mataró (el más añoso)
Padre Manuel de Montbuy
Fray Benito de Guatemala, corista
Fray Benigno de Archidona, corista
Fray Bartolomé de Igualada, corista (y cronista privado)
Fray Bernardo de Castelltersol, hermano lego
Fray Diego de Granollers, hermano lego
Fray Magín de Tarragona, hermano lego
Fray Crispín de Villalonga, hermano lego.

2.2. ¿De dónde vienen estos capuchinos?

Procedencia: en 1843 había 60 capuchinos españoles misioneros en Venezuela. Procedían en parte de los expulsados de España por la desamortización de Mendizábal (1835). En 1836 se decreta la supresión general de las órdenes religiosas.
Estos capuchinos enclaustrados anhelan seguir su vida capuchina. En 1842 partían 32 misioneros a Venezuela, entre ellos el P. Esteban de Adoáin. Éste llegó a Guatemala en 1856 junto con Fray Lorenzo de Matará que luego vendrá a Ecuador. Antes fue enviado al Petén como misionero de los Mayas.
En 1872 el gobierno liberal y masónico de Justo Rufino Barrios, expulsó a los Capuchinos. Viajan a Panamá; aquí reciben invitación de García Moreno para pasar a Ecuador. Pero continúan en su correría misionera cinco meses más.
Proceden pues, los Capuchinos que llegaron a Ecuador, de una generación fraguada en luchas contra el liberalismo; en expulsiones con los consiguientes éxodos; en campañas misioneras con el pueblo y en misiones vivas con indígenas. De esa fuente va a manar el espíritu de los primeros capuchinos. También estos capuchinos primeros pertenecen a una generación que sufrió el despojo de cuanto tenían por la desamortización en España. De ahí surgió un grupo de capuchinos que inició una vida de renovación y vuelta al primitivo espíritu con casas de reforma. Uno de estos capuchinos es el Padre Esteban de Adoáin, compañero de los que vinieron a Ecuador. Se dice que él también estuvo a punto de venir.

2.3. Los rasgos que caracterizaron a estos primeros Capuchinos

a) Cercanía al pueblo: trabajaban con el pueblo como albañiles. Así cuenta uno de ellos, el entonces postnovicio Bartolomé de Igualada: “Un domingo entero estuvimos los tres coristas descargando tejas”. Y los indígenas que trabajaban con ellos decían: “Parejo, parejo con nosotros trabaja el padrecito”. Esto sucedió en la construcción del convento de Ibarra. El Padre Alfonso María de Agers dejó largo renombre como peón de albañil y tumbador de árboles.

b) Misioneros populares: Recorrieron Imbabura y Carchi a pie, predicando en todos los pueblos. Famosa entre otras la misión de Tulcán en 1881. Cuatro sacerdotes apenas bastaron, durante ocho horas diarias, a lo largo de un mes, para absolver a las riadas de penitentes.

c) Promotores de la Orden Franciscana Seglar: Solamente en Imbabura llegó a haber 5.000 terciarios. Fue el movimiento seglar más fuerte y numeroso de la diócesis. La tradición llegó hasta mediados del siglo XX, ya que conservaron sus costumbres y cantos, aún después de que fueron expulsados los capuchinos.

d) Misión “Ad gentes”: En 1893 el Padre Ángel de Villaba hace una excursión misionera a Caquetá, marcha con el Padre Francisco de Ibarra (el primer capuchino ecuatoriano) y un sacerdote inglés. Su informe fue impreso y sirvió para despertar el espíritu misionero. Será la primera misión en la amazonía colombiana: Caquetá y Sibumdoy, donde varios capuchinos ecuatorianos vivirán su vocación misionera. Basta recordar al Padre Jacinto de Quito, que escribirá sus experiencias en el libro: “Miscelánea de mis 35 años de misionero en Caquetá y Putumayo”.

e) Formadores de Capuchinos ecuatorianos: Ya en 1876 se abre el noviciado en Ibarra, “separado con clausura y llave a un extremo del convento, con algunas celdas, capilla y huertecillo”. Por decreto de 28 de enero de 1887, aprueba el Padre General el establecimiento de la escuela seráfica en Tulcán para niños de 12 años. De estos centros de formación salieron 23 religiosos capuchinos ecuatorianos, formados en menos de 20 años. Y hay que hacer notar que todos ellos perseveraron.

f) Observancia Regular: Los primeros capuchinos llegados a Ecuador vivieron con austera fidelidad las costumbres de la Orden Capuchina. Consta por testimonios de quienes vivieron en ese tiempo como Monseñor Schumacher: “estos religiosos sean viejos o jóvenes con su capucha y su tosco sayal, son la alegría misma; viven en celdas pequeñas y pobres que carecen de candados en las puertas y de vidrio en las ventanas y que se asemejan en todo a las habitaciones de las gentes más pobres. Se levantan a las doce de la noche a rezar maitines y lo hacen con tanta presteza que suena la campanilla y a los minutos están en la iglesia..., porque duermen con hábito. De pan, carne y huevos anda el convento siempre escaso, porque no siempre reciben limosna de esta clase y entonces tienen que privarse porque no pueden comprar, ya que el dinero les está prohibido”.

g) Fidelidad y perseverancia: Es dato interesante el recorrer el necrologio de los capuchinos de los últimos cinco lustros del siglo XIX. Son menos de los dedos de una mano los que no llegaron a morir de capuchinos. Cinco de ellos serán nombrados obispos, todos en tierra de misión. Tres de ellos serán provinciales en España, uno definidor general. Y hasta cardenal de la Iglesia y prefecto de la congregación de religiosos llegará a ser Fr. José Calasanz de Llevaneras. Todo esto nos indica que nuestros padres en el carisma capuchino en Ecuador fueron excelentes religiosos, fieles a su vocación y carisma.

2.4. La Revolución liberal alfarista y expulsión de los Capuchinos

Sería largo detenernos en analizar las causas de la persecución religiosa que se desató el año 1895 en Ecuador. Para el tema que nos ocupa de describir el espíritu y vida de los primeros capuchinos, bástenos saber la fidelidad que mantuvieron a la Iglesia en estos tiempos difíciles. El 16 de marzo de 1896 se presentó en el convento de Ibarra un comisario del ejército con su piquete de guardia con la orden del gobernador de Imbabura Abelardo Moncayo, “para que en el perentorio término de seis horas desocupen la ciudad y luego el territorio de la república, sin excusa ni pretexto alguno”.

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