Guayaquil, Lunes 10 de noviembre de 2014

El 9 de abril, en la ciudad de Guayaquil (Ecuador), en la clínica Alcívar, entregaba su alma a Dios el capuchino Ramón Echegaray Sanz.
Durante su enfermedad fue atendido con cariño y esmero por los hermanos José Cruz y Saúl Cadena, posteriormente se unió el Hermano Roque Grández.
Recibida la noticia del fallecimiento el hermano José Cruz, Guardián de la fraternidad se traslada a la Clínica para inmediatamente hacer los trámites correspondientes.
Fue trasladado ese mismo día a la iglesia parroquial “Sagrada Familia”, regentada por los Capuchinos a cuya fraternidad pertenecía. Allí se instaló la capilla ardiente. Y comenzó la veneración del pueblo, que incesantemente fue pasando ante su féretro, tocando el cristal que lo protegía.Hay que destacar de numerosos jóvenes quienes lo tuvieron como director espiritual y confesor. Durante la noche, hasta amanecer el nuevo día, fue velado con veneración popular.
El día 10, lunes, a las 11 de la mañana, tuvo lugar el funeral. Para esas horas el templo estaba repleto y mucha gente esperaba en las afueras. Por eso se decidió celebrar la Misa de cuerpo presente en las canchas de la unidad educativa “Guillermo Rohde”. Dios nos regaló una mañana esplendorosa, con suave brisa que aliviaba del calor costeño.
Inesperadamente se hizo presente el Arzobispo de Guayaquil, Mons. Antonio Arregui con su obispo auxiliar Mons. Brenan. Junto a ellos concelebran 19 sacerdotes, la mayoría de ellos hermanos capuchinos venidos de todas las fraternidades que la Orden tiene en Ecuador.
Los jóvenes capuchinos ecuatorianos cargan a hombros el féretro y se inicia la procesión hasta el altar. El coro de la parroquia entona el canto de entrada, canto de esperanza en la vida. La señorita Jacqueline del Consejo Pastoral parroquial, dice unas palabras de saludo inicial y el Sr. Arzobispo da comienzo a la Eucaristía. Colocan unas 20 ofrendas florales junto al féretro.
La homilía, muy sentida, ha sido pronunciada por el Padre Vicente Quisirumbay, que ha acompañado los últimos momentos del Padre Ramón. En la oración de los fieles han intervenido representantes de los lugares donde Ramón ejerció su ministerio: Playas de Villamil, el Morro, Portoviejo, Guayaquil y también de grupos que él animó: OFS, JUFRA.
Al final de la celebración se ha dado la oportunidad de que algunas personas tomen la palabra. Lo ha hecho en primer lugar el capuchino que llegó con él a Ecuador hace 57 años. Ha querido recordar a los padres de Ramón Fortunato y Francisca. Su madre murió a los pocos meses de nacer Ramón. En su ordenador la foto de Francisca ocupaba la pantalla. Ha hecho memoria de sus dos hermanos sacerdotes, el mayor, diocesano y el capuchino Padre Félix. Han intervenido después la Superiora provincial de Hijas de los SS. Corazones, agradeciendo la gran ayuda que el Padre Ramón les prestó en Playas. También una religiosa de las Franciscanas de María Inmaculada se hizo presente para destacar la gran ayuda y compañía que les dispensó Ramón. De parte de la OFS agradeció la Ministra: Ramón fue el fundador en varios lugares de fraternidades seglares franciscanas. Presentaron también su condolencia los representantes del Dispensario “Sagrada Familia” y de la unidad educativa “Guillermo Rohde”.
Después de la Eucaristía el féretro fue llevado a la iglesia para hacer el traslado al cementerio.
Ultimo adiós a Ramón
A las dos de la tarde ha sido trasladado al cementerio de Guayaquil, entrando por la puerta 10. Le ha acompañado un numeroso grupo de fieles y la mayoría de los hermanos capuchinos. Hay que recordar que en este cementerio reposan ya cuatro capuchinos: P. Eugenio de Legaria, fray Alejo de Vidania, P. Santiago Lazcano y P. Benito Andueza. Llegados al cementerio, entre cantos de despedida se ha ido preparando la exhumación. El P. Vicente Quisirumbay ha bendecido la bóveda y los capuchinos han entonado el canto de despedida: Despidamos todos juntos al hermano… ¡Hasta pronto, hasta el cielo!
Lágrimas en los ojos, dolor en el corazón. Se nos fue un hermano tan querido, tan vital, tan amante de Ecuador que aquí quiso vivir y morir.
¡Adiós, Ramón! Dejas una herencia de fidelidad y de recuerdo imborrable en tu Custodia de Ecuador.
Quito, 11 de noviembre de 2014
Fray José Antonio Recalde
 

Eres el Visitante:visitas

Záparos N50-60 y Cristóbal Sandoval - Telfs: 593 2 3302 373 / 2441 828 - Quito • Ecuador