PLAN DE PASTORAL VOCACIONAL

Hermanos Menores Capuchinos del Ecuador

Quito 7 de abril de 2010

 

 

 

1.- Necesidades en la PV

  • Elaborar nuevos materiales y optimizar los que ya existen
  • Implicar a todos los hermanos de la Viceprovincia, con actividades en cada fraternidad, servicios personales (materiales, acompañamiento, acogida…), acogida fraterna en algunos eventos…
  • Incluir la animación vocacional en los proyectos personal, comunitario y pastoral de cada una de las fraternidades de la Viceprovincia.
  • Coordinar con cada fraternidad, cada zona, las diócesis, la Vida Religiosa…
  • Elaborar un Plan de Pastoral Vocacional, con la base en el existente y con los aportes de todos los hermanos.
  • Testimonio cristiano: Los jóvenes quieren y buscan ver en nosotros cristianos auténticos, no confundidos con el mundo, no acomodados. Los jóvenes reclaman de nosotros un estilo de vida coherente con nuestra fe.

 

2. Nuestra realidad

Partimos de la realidad de las personas que tienen, muestran o manifiestan inquietudes vocaciones y están en búsqueda: son los vocacionados y candidatas (jóvenes o adultos) de nuestra pastoral vocacional. Es para todos los jóvenes (o adultos) independientemente de quiénes son, cómo son y de qué lugar son

 

2.1. Perfil del vocacionado

Psicoafectivo

  • El candidato deber estar dispuesto a trabajarse y dejarse ayudar en:
  • Ser consciente de su propia realidad humana, asumiendo su identidad psicológica y cultural, de manera que sea realista en su planteamiento vocacional. Esto supone que debe conocerse y aceptar armónicamente su propia identidad
  • Mantener un equilibrio psicológico que le ayude a madurar la vida afectiva y que le permita sentir y asumir la llamada de Dios como una razón válida para dar el paso a la VC.
  • Aprender a tomar decisiones, sin precipitaciones y sin miedos a equivocarse, tiene que cultivar el sentido del humor y el optimismo.
  • Tener salud física, psíquica, mental, sexual con una capacidad para sanar sus propias heridas y le permita desenvolverse como una persona sana en todos los aspectos humanos de la personalidad.
  • Ser heterosexual y tener capacidad para vivir el celibato y asumir armónicamente la soledad que supone esta opción de vida.
  • Mantener una capacidad para la vida fraterna y relacional capaz de crear ámbitos de libertad y creatividad que lo lleven a desenvolverse con facilidad en el campo fraterno y pastoral.

¿En qué lugar hay que dar los pasos para este trabajo?

  • Lugares: familia; grupo pastoral, vocacional; fraternidad local;  encuentros (retiros, convivencias, etc) Laboral, pastoral universitaria.
  • Tiempos: 12 meses. Seis meses y un año.
  • Recursos humanos: Acompañante personal fijo; contexto; especialista, etc.
  • Materiales: Proyecto personal; fichas-pasos; presupuesto económico; carisma; biografía.

Intelectual y profesional

  • Al afrontar la realidad de los vocacionados en el ámbito intelectual, debemos considerar dos características fundamentales: las básicas y las diferenciadas, por las diferentes condiciones de formación con las que se presentan los candidatos, así se nos permite que podamos ofrecer una mejor atención y acogida de los mismos.
  • En las características básicas mencionamos, el sentido crítico que se vaya viendo en lo poco o avanzado de preparación, aspecto que se relaciona con la capacidad de reflexión que va surgiendo y que incide en la toma de las decisiones. También se debe mirar el deseo de superación y la búsqueda por adquirir nuevos conocimientos, unido a su grado de responsabilidad. Otro elemento que se debe vigilar es la valoración de su cultura.
  • Por los contextos actuales de debe prestar atención en la realidad intelectual de los vocacionados  la característica diferenciada en los siguientes aspectos: la edad que podría ser de los 17 años hasta…. El aspecto de los estudios tanto en los que cursan el bachillerato y los que se encuentro en el campo universitario a esto se une los que poseen una formación profesional y los que han desarrollado sus propias capacidades. También se  requiere tener presente el aspecto cultural, ya que aparecen los propios conceptos  y su cosmovisión no dejando de lado el sentido de interculturalidad y diversidad.
  • Estos rasgos nos desafían para que se afronte la tarea de atención a los vacacionados con instrumentos diversos y en modos variados,

Religiosa y pastoral

  • En este campo, el joven aspirante a nuestra vida, debe ser un creyente en nuestra fe católica, para esto, debe haber recibido la catequesis de iniciación cristiana, y haber realizado al menos los sacramentos del Bautismo, confesión y primera comunión. Pero sobre todo debe ser una persona apasionada por Jesús, esto quiere decir, que ya tiene que tener un conocimiento previo de él.
  • Otro aspecto importante del vocacionado, es su participación activa en su comunidad eclesial, esto va de la mano, con la vivencia sacramental y el testimonio. También es bueno que el joven vaya adquiriendo convicción en la vivencia de su fe, creando sus propios criterios e incluso cuestionando aquello que no ve bien dentro de las prácticas devocionales. El joven debe mostrar una gran inquietud y valoración hacia la oración, buscando esos espacios que le ayuden a aclarar su vocación.
  • Por otra parte, en lo que tiene que ver con su compromiso personal, se debe ver en el joven un compromiso serio con los demás, ya sea a nivel social o eclesial, y esto lo puede realizar tanto en un grupo como a opción personal. Ya que así demuestra su sensibilidad hacia la realidad que le rodea. El  joven vocacionado debe también tener un gran sentido de comunidad, no ser una persona aislada sino solidaria y abierta hacia el otro.
  • Los jóvenes que sienten interés por nuestra vida, deben recibir por parte de los animadores vocacionales una adecuada vivencia litúrgica aterrizada a su realidad de joven, que desea comprometerse más con los valores del Reino.

Motivacional y vocacional

Propuesta

  • Hay que aprovechar toda oportunidad para hacer la propuesta vocacional.
  • Las propuestas vocacionales que se hacían en décadas anteriores tuvieron su eficacia hoy en día necesitamos nuevos métodos.
  • La propuesta más lógica es cuando se ha realizado alguna experiencia misional o comunitaria fuerte.

Motivaciones

  • Incentivar el idealismo misionero, solidario y apostólico y la sed de felicidad y realización personal que tiene todo joven.
  • Las motivaciones vocacionales tienen que manifestarse en unos mínimos de conducta: responsabilidad, transparencia, honestidad, etc… discernir los motivos no válidos: refugio ante conflictos familiares, laborales, afectivo-sexuales…
  • En todas las motivaciones verdaderas tiene que aparecer la figura de Jesús como motivación radical y principal.

Discernimiento-proceso

  • Tiene que ver con todos los elementos del Plan Vocacional: psico-afectivo, intelectual profesional, religioso pastoral, cultural étnico y posmoderno.
  • El proceso implica atender al ritmo personal del candidato, sus avances, dificultades y superación. El acompañante fijo es necesario en este proceso.
  • El proceso indica un camino de mayor coherencia progresiva entre los ideales y la vida.
  • El proceso tiene que expresarse en un compromiso creciente, concreto, que se visualice. Tiene que haber evolución.

Cultural

  • Lenguaje.
  • Origen geográfico asumido, contexto; rango de edad; tiempo.

 

4.2. Perfil del acompañante vocacional

Tratamos de detectar, acoger y discernir la vocación del vocacionado, para que tome una opción existencial cristiana, quizá en nuestro carisma. Para ello contamos con:

Somos nueve fraternidades, tres instituciones (dos educativas y otra de salud) y 53 tres hermanos pastoralistas vocacionales.

Asumimos la corresponsabilidad vocacional con el Vicariato de Aguarico, de tal manera que sea una zona de trabajo y de propuesta vocacional para la iglesia local de Aguarico y para la Orden Capuchina.

Además, algunas congregaciones (especialmente femeninas) comparten nuestros anhelos y pastoral vocacional, con quienes seguir coordinando nuestros criterios y acciones.

Perfil general del acompañante

  • Saber de la importancia de la formación desde la propia experiencia. Ser consciente de que se comparte lo recibido y aprendido en el camino.
  • El ubicarse: el primer responsable es el Espíritu Santo seguido del formando.
  • Asumir como misión la tarea formativa. Asumirla como vocación no como imposición. Asumirla con responsabilidad.
  • El ser acompañado: Responsabilidad frente al proceso personal de los formandos y el propio. La propia historia asumida
  • Conciencia de la propia fragilidad y errores, eso lo coloca a uno en apertura y genera una mirada compasiva.
  • Inspirar y generar confianza, pues permite la apertura y el diálogo. Da confianza.
  • La experiencia personal como también el poseer conceptos, criterios en diferentes temas, adquiridos en cursos, charlas etc. Aprendizaje sicológico.
  • Humildad: El recurrir a hermanos en temas que a veces nos superan. Dialogo con los hermanos veteranos. No temer derivar a otros.
  • Que tenga autoridad desde la coherencia de vida, no desde el autoritarismo (reflejo de complejos). Que sea capaz de colocar frente a la verdad a los acompañados (formandos): Exigente y flexible - misericordioso.
  • Respetar la autonomía y llamar a la responsabilidad.
  • Libertad para dialogar con los formandos como amigos. Cercanía.

Rasgos del acompañante vocacional

Psicoafectivo:

  • Ser persona con capacidad de diálogo personal, acogedor, abierto, paciente, empático y sin hacer distinción de personas…
  • Trabaja en equipo
  • Capacidad y disponibilidad para ser acompañante continuo del vocacionado

Intelectual y profesional

  • Tener una suficiente y constante capacitación en la pastoral vocacional.
  • Aprender a valorar a cada uno de los vocacionados, según su diversa realidad.

Religiosa y pastoral

  • Involucrarse en la pastoral general y específica de su sector y zona
  • Tener pasión por la persona de Jesucristo y por la humanidad
  • Tener sentido eclesial e intercongregacional, y con capacidad de reflexión y trabajo con otras congregaciones, ambientes diocesanos, etc.
  • Preocupación y acción por los pobres de nuestro contexto, con sentido de solidaridad y entrega a la gente que sufre

Motivacional y vocacional

  • Ser persona que ama su propia vocación y carisma y tenga capacidad de contagiarla con entusiasmo: hermano apasionado, coherente, humano, alegre y feliz.
  • Dar testimonio de su propia vocación y sentido de pertenencia a la congregación
  • Vivencia comunitaria de su tarea de pastoral vocacional

Cultural

  • Asumir y valorar a cada persona según su diversidad cultural, profesional
  • Visitar y conocer las familias y contextos del vocacionado
  • Ofrecer siempre una vivencia comunitaria y el cultivo de la dimensión fraterna, en la práctica de nuestras casas y pastorales.

Cómo realizar esto:

  • Lugares: Pastoral general, Fraternidad local, Pastoral vocacional y el Responsable nacional
  • Tiempos 1-3 años.
  • Recursos humanos: Comisión, Responsables (nacional, zonal, fraternidad, congregación) y cada hermano-fraternidad.

 

3. Marco teórico

Fundamento Bíblico:

  • 1Sm 3, 4-10. Vocación de Samuel: “habla, Señor, que tu siervo escucha”
  • Lc 9, 57-62. Condiciones del discipulado: “el que pone la mano en el arado y mira hacia atrás, no es apto para el Reino de Dios”
  • Hch 9 1-24
  • Jn 1, 38-42. El testimonio de los discípulos: “Hemos encontrado al Mesías”
  • “Subió a la montaña, fue llamando a los que Él quiso y se fueron con Él” Mc 3,13.
  • “No me eligieron ustedes a mí; yo los elegí a ustedes y los destiné para que vayan y den fruto, un fruto que permanezca...” Jn 15,16
  • “Cuando se embarcaba, el que había estado endemoniado le pidió que le permitiese acompañarlo, pero Jesús no se lo permitió sino que le dijo: vete a tu casa y a los tuyos…” Mc 5, 18-19.
  • “Los discípulos, al oírlo hablar así siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les dice: ¿Qué buscan? Respondieron: Rabí –que significa maestro-, ¿dónde vives? Les dice: vengan y vean. Fueron, vieron donde vivía y se quedaron con él aquel día” Jn 1, 37-39.

Documentos eclesiales

  • Vita Consecrata, 64: Nuevo impulso de la Pastoral Vocacional
  • Aparecida:
  • Pasión por el Padre y por el encargo del Padre, el Reino (DA, 102 143, 152,).
  • Opción por los pobres y marginados (DA, 257; 391-398).
  • Llevar a cabo adhesiones vitales (DA, 12; 19; 137).
  • Todo discípulo es misionero y vivir en comunión (DA, 143-153, 154-163)
  • Hacer una opción consciente y libre: (DA 136)
  • De la misión vivida como exigencia de un auténtico discipulado se deriva una Espiritualidad de comunión misionera (DA, 203), que nos impulsen a testimoniar el Reino con gozo, fruto de la experiencia de Dios y de su amor (273).
  • Discurso Benedicto XVI. Otros campos prioritarios. Los jóvenes y la pastoral vocacional.
  • “Los jóvenes no tienen miedo al sacrificio, sino de un vida sin sentido. Son sensibles a la llamada de Cristo que les invita a seguirle. Pueden responder a esa llamada como sacerdotes, consagrados o como padres de familia”
  • “Los jóvenes afrontan la vida como un descubrimiento continuo…procediendo con una profunda curiosidad sobre el sentido de la vida y sobre el misterio de Dios”.

Referencias franciscano-capuchinas

  • 1Cel 24: "Bernardo observa la forma de vida de Francisco, se identifica con ella y decide seguirle, dejándolo todo..."
  • Testamento 13: "Y después que el Señor me dio hermanos, nadie me mostraba lo que debía hacer, sino que el mismo Altísimo me reveló que debía vivir según la forma del Santo Evangelio"
  • Constituciones 15,1: "Al abrazar esta vida, los vocacionados desarrollan su propia personalidad prestando un auténtico servicio a Dios y a los hombres. Ahora bien, para ofrecer un testimonio manifiesto de este género de vida, es necesaria nuestra continua renovación"
  • Const. 15,3: “Teniendo presente la preocupación de san Francisco al ver como crecía su primitiva fraternidad, todos los hermanos, y en primer lugar los ministros y cada una de las fraternidades, pongan sumo esmero en discernir y fomentar las verdaderas vocaciones, principalmente con el ejemplo de su vida, con la oración y con la palabra”
  • Const. 17, 2: “Por consiguiente, debiendo la Fraternidad aumentar de día en día en virtud, en la perfección de la caridad y en espíritu más que número, aquellos que quisieran abrazar nuestra vida deben ser examinados y seleccionados con todo esmero”.
  • Const. 17.3 “los ministros provinciales indaguen cuidadosamente si los que van a ser admitidos a nuestra vida cumplen los requisitos que el derecho universal y el nuestro propio exigen para su válida y lícita admisión”
  • Carta del Ministro General sobre la formación inicial (08.12.089: "Cuando falta un camino serio de adecuación cada vez más ajustado a los valores de la vida evangélica fraterna, tenemos poco que decir a quien comienza el camino"

 

4. Objetivos

4.1. Objetivo general

  • Para los Hermanos Capuchinos.- Asumir la propia vocación -hecha opción y vida- para contagiar nuestra pasión por Cristo y la humanidad, a través de nuestro carisma con sentido eclesial e inter-congregacional..
  • Para los vocacionados.- Ayudar a discernir la vocación de los vocacionados a la Vida Consagrada[1] para dar una respuesta a la llamada de Jesús

 

4.2. Objetivos específicos:

  • Espiritualidad: Vivenciar y favorecer el encuentro personal con Cristo Pobre y Crucificado, que provoque el seguimiento para una opción.
  • Fraternidad [2]: Ofrecer y cultivar en los vocacionados una vida fraterna evangélica, como testimonio alternativo de amor, que crea nuevas relaciones de servicio, comunicación, cercanía y sencillez.
  • Discernimiento: Ayudar al vocacionado a discernir la vocación con un acompañamiento procesual en las dimensiones humana, cristiana y carismática.
  • Misión entre los pobres [3]: Acoger y proclamar la misión de Cristo y su Reino, especialmente en los pobres y excluidos, con las actitudes propias de nuestro carisma.

 

5.- Criterios comunes:

  • Acompañamiento personal, continuado, procesual
  • Coordinación, con la CEE, CER, familia franciscana, Colegios capuchinos, Vicariato-Diócesis, Terciarias Capuchinas, otros/as religiosos/as…
  • Formación para la animación vocacional con los responsables de cada fraternidad, en la escuela de la CEE, cursos de la CEE y CER.
  • Comunicación a través de e-mail, web, blog, revisa Pancho, teléfono, diálogos personales…
  • Financiamiento del plan y de cada actividad programada, con el correspondiente presupuesto a nivel de la congregación e inter-congregacional.

 

6. Funciones

Ministro y su Consejo: animar a todos los hermanos de la Viceprovincia, especialmente a los miembros de la comisión y responsable de cada fraternidad

Comisión: coordinación general entre el coordinador, responsable nacional, responsables zonales, responsables de cada fraternidad y responsables de cada congregación del equipo.

Coordinador: organizar, articular, comunicar, convocar a la comisión y facilitar materiales para la Pastoral Vocacional

Responsable nacional:

  • Continuar el seguimiento personal a los jóvenes que están en proceso de discernimiento vocacional,
  • Coordinar y apoyar a los responsables zonales y con las fraternidades que lo necesiten
  • Trabajo en lugares sin presencia capuchina y en las actividades nacionales

Responsables zonales:

  • Visitar y contactar con jóvenes de su zona, participar en el pastoral vocacional diocesana de su zona con otros/as animadores/as vocacionales de otras congregaciones y de cada diócesis,
  • Organizar y desarrollar eventos vocacionales zonales (al menos tres al año) y con las fraternidades de la zona
  • Organizar y acompañar las misiones de su zona: En la Sierra (en Ibarra, por agosto). En la Costa (en Portoviejo, por marzo). En el Oriente (en Guayacán, por Agosto)

Responsables de cada Fraternidad

  • Elaborar, ejecutar y evaluar el Plan Pastoral (PCV) con sentido vocacional.
  • Uso de materiales procesuales
  • Celebración del Día vocacional capuchino (Domingo 4 de octubre)
  • Semana vocacional (en cada fraternidad)
  • Día de acogida (una vez por mes?)
  • Oración- vigilia (¿?)
  • Visitar jóvenes y familias
  • Diálogo personal

 

7. Etapas

Pastoral general: lugares donde detectar la vocación y hacer la propuesta (“tierra donde sembrar”

Propuesta: acciones concretas donde se hace el planteamiento vocacional (“echar la semilla”)

Seguimiento: pasos a dar para dar respuestas a las inquietudes y búsquedas vocacionales (“cultivar la semilla echada en la tierra”)

  • Acompañamiento personal
  • Encuentros concretos

Opción y decisión: asumir el compromiso para responder a la vocación de Dios (“cosechar frutos vocacionales”)

 



[1] Entendido como Vida sacerdotal diocesana, Institutos Religiosos, Sociedad de Vida Apostólica, Institutos seculares…

[2] Para que exista relación de amor, es necesario conocer, valorar y apoyar.

[3] Ad gentes e inter gentes

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