Encuentro de Nuevos Ministros en Frascati

21-28 de junio de 2015


Hermanos de la Custodia: Paz y Bien.
Les envío estas informaciones para hacerles partícipes de los temas que estamos tratando en el encuentro de Ministros en Frascati.
Se nos ha invitado a hacerles partícipes a todos los hermanos de nuestras respectivas circunscripciones de lo vivido aquí, para dialogarlo entre nosotros, para hacer de estos temas lugar de diálogo, confrontación y discernimiento.
A la vuelta espero elaborar un material con todas las ponencias para que sean reflexionadas por cada hermano y dialogadas en la fraternidad y en nuestras reuniones y asambleas fraternas.

Domingo 21 de Junio.
A partir de la media tarde nos congregábamos todos en Frascati. Las vísperas fueron la parte inicial, de manera oficial. Venidos de todos los continentes, allí nos reuníamos una treintena de nuevos ministros. También llegaron los ministros de Japón y Arabia. Todo el Consejo General y los encargados de las ponencias allí presentes. Entre todos, ponentes, traductores, secretarios y hermanos de la logística, hacíamos un grupo en torno a unos cincuenta hermanos.
Lunes22 de Junio.
A las 07h00 dábamos comienzo al día con la Eucaristía, presidida por Sergio dal Moro y organizada por los hermanos de lengua portuguesa.
 
TEMA 1. La figura y el rol del Ministro Custodio y del Guardián en el mundo de hoy.
Vicario General, hno Stefan Kozuh.

Envío esta síntesis de lo expuesto a todos los hermanos de la custodia y de una manera particular a los hermanos guardianes, custodios de cada fraternidad local.
El hno Stefan, empezó animándonos con las palabras del Papa Francisco: “Mirar al pasado con gratitud, vivir el presente con pasión y abrazar el futuro con esperanza”. Dijo que esta frase del Papa es un método seguro para el camino de animación a los hermanos. Así mismo nos dijo que los ministros y los guardianes estamos llamados a custodiar y desarrollar amorosamente el patrimonio espiritual de nuestro carisma. Este patrimonio espiritual es: la Fraternidad y la Minoridad. Nuestro deber es vivir, custodiar y desarrollar nuestro ideal evangélico. Un deber exigente y complejo.
Nos ha invitado a que cuando hemos aceptado el rol de custodio y de guardianes hemos dicho de manera vertical, por decirlo, hacia Dios: Confío en el Señor. Nosotros dada nuestra vocación fraterna a este acto de fe en Dios, debemos añadir el acto de fe fraterno: Confío en los hermanos. Estamos llamados a ser hombres de fe en Dios y de confianza hacia los hermanos, según el número cuatro de las Constituciones: cultivemos el diálogo entre nosotros…comunicándonos nuestras experiencias y necesidades.
Los Ministros y los Guardianes estamos llamados a “custodiar con suavidad”, como exhorta el Papa Francisco, pasando del deber al querer, de la ley y las normas al amor gratuito, del administrar al animar. También nos invita a ejercer este servicio con humildad, acogiendo como verdadera obediencia las dificultades e incomprensiones que conlleva este servicio.
Señaló diez aspectos que considera esenciales para que los ministros y guardianes presten un buen servicio de animación a los hermanos:
  1. Ser dóciles al Espíritu Santo. Otra vez toma las palabras del Papa para que invoquemos al Espíritu Santo con más frecuencia, para que nos guie por el camino de los discípulos de Cristo. Invoquémoslo todos los días…ya que sólo el nos acercará a Jesucristo.
  2. Ser padre-pastor-animador, que camina delante de la fraternidad, guiándola con la palabra y el ejemplo y a veces debe caminar tras el hermano que se ha extraviado para encontrarlo y llevarlo al hogar fraterno. Custodiar las fraternidades con firmeza para que nuestro camino nunca se detenga y buscar con ternura a aquellos que se han perdido por el camino. Deber específico de quien anima es saber estimular a las fraternidades para que no se instalen en la rutina, para que la confianza no se congele, para que la comunicación entre los hermanos no se seque, para que la oración no se apague…
  3. Ser hombre y maestro de oración, especialmente de la oración contemplativa, que es lo propio nuestro. Hombre que dedica largo tiempo a la oración y recuerda a sus hermanos que la oración es su primera tarea. Para ser hombres de discernimiento se necesita orar largamente y lleva consigo a los demás hermanos a la oración.
  4. Custodiar el equilibrio entre la vida fraterna y las actividades, hay una urgente necesidad de pasar sabiamente de la lógica de la productividad a la lógica de la fecundidad…y recordémonos siempre que el testimonio de nuestra vida debe prevalecer sobre la eficiencia y la productividad. (Const 75, 4)
  5. Ser Libres, sirviendo a todos por igual, sin dejarse manipular por ningún grupo. Como Pablo: ser todo para todos. Ser siempre constructores de puentes entre los hermanos, particularmente en situaciones donde uno es de Apolo y otro de Cefas. Trabajar incansablemente para que todos se sientan miembros de una familia unida a Cristo
  6. Aportar a las fraternidades: alegría y entusiasmo. Esto conduce al renacimiento, para esto se necesita dedicarse a escuchar a los hermanos, dialoga con los hermanos, se interesa por ellos…comparte la vida ordinaria y las actividades…recordar a los hermanos la razón de la vida consagrada. Sólo así la comunidad toda podrá reencontrarse unida fraternal y apostólicamente.
  7. Animar la colaboración fraterna entre otras circunscripciones, con el fin de reavivar nuestro carisma donde hay crisis, donde se necesita colaborar y de esta menera ser una circunscripción abierta y no cerrada. Que recordemos a los hermanos que no hemos profesado para ser sólo frailes de un país o de una circunscripción sino para estar abierto para cualquier lugar del mundo donde la misión nos necesite. Estamos llamados a superar el provincialismo.
  8. Saber pensar también en sí mismo: tomarse tiempo para la reflexión y la oración personal. Formarse cotidianamente desde la escucha de la Palabra de Dios.
  9. Hacer crecer en la fraternidad la cultura del shabbat, animar a los hermanos a que es necesario y de vital importancia para la vida personal del hermano y de la fraternidad, detenerse, tener tiempo para nosotros mismos. Tener un día a la semana de descanso, de desconexión, no es un lujo, es una necesidad. Se trata de tener tiempo para los hermano, no para lo que hago, sí para el ocio, los retiros mensuales, la formación permanente, los capítulos locales y jornadas libres para un simple y necesario reposo.
  10. Tener un hermano de confianza, “secretario”, como San Francisco y fray León, un hermano del cual uno se pueda fiar personalmente. A veces se hace necesario compartir con un hermano de confianza también la propia soledad.
El hno. Stefan terminó su conferencia con estas palabras, antes de enviarnos al trabajo en grupos: Hermanos, los invito a poner vuestra confianza en el Señor, que guía la historia de los hermanos…y de poner la confianza también en los hermanos que han sido confiados. Caminando unidos con entusiasmo y esperanza seremos el testimonio de una vida entregada al Señor.
Para el trabajo nos reunimos en cinco grupos de diversas lenguas. Los de lengua portuguesa y castellana, trabajamos juntos algunas preguntas que luego compartimos en plenaria.
Mañana, si Dios quiere les envío otro tanto, creo que por hoy, está bien.
Con afecto.
Hno. Adalberto.
 

TEMA 2. La Animación Fraterna.
Hno. Raffaele Della Torre

Martes 23 de junio de 2015.
Hermanos de la Custodia, les envío en resumen lo expuesto por otro de los Consejeros Generales, hno. Raffaele Della Torre. Otro de los temas interesantes para reflexionar de manera personal y fraterna. Mañana les hago llegar otro. Espero se saquen un tiempo para leerlos. Un abrazo grande.
Sin más los dejo con el tema:
Existen dos instrumentos para la animación fraterna. La visita fraterna-pastoral y el proyecto de vida y actividad provincial o custodial
La Visita Fraterna y Pastoral
Visitar a los hermanos es siempre según nuestras Constituciones, un medio de animación: La visita contribuye mucho a la animación de nuestra vida, a la renovación y a la unión de los hermanos…en la visita entablen un sincero diálogo fraterno con cada hermano y con la fraternidad…procedan con comprensión y prudencia, adaptándose a los tiempos y a las situaciones de las diversas regiones, de modo que los hermanos expongan confiada, libre y sinceramente su opinión… Const. 164.
Es importante que la visita fraterna sea preparada y que se le de espacio y tiempo. Los hermanos tienen necesidad de ser escuchados y esto requiere de tiempo. Durante la escucha personal, el ministro, partiendo de la situación concreta del hermano, tratará de ayudarlo a ponerse en camino para que viva fielmente su propia vocación. El ministro tratará de entrar, con todo el respeto, en la vida del hermano, no contentándose sólo con escuchar lo que hace, sino que este diálogo en cada circunstancia será: escuchar, animar, sostener, corregir, escuchar, motivar, amonestar, corregir. Sabemos que estas dos últimas palabras dan fatiga, pero hay que hacerlo.
La visita será un momento fuerte del acompañamiento espiritual y vocacional del hermano. El ministro no puede quedarse con los brazos cruzados frente a faltas graves o contra lo prometido en la profesión. Debemos llamar continuamente a la conversión al Evangelio. Mirar la calidad de vida de cada hermano, significa prestar particular atención a su formación permanente y a los peligros del individualismo y del activismo en el que con frecuencia caen los hermanos.
Tener un Proyecto de la Custodia.
Es el segundo elemento válido para la animación de los hermanos, ya que un proyecto o un plan motiva y sostiene a una circunscripción. Por supuesto que como ejes centrales de este proyecto tienen que estar el Evangelio y las Constituciones. Uno de los objetivos del proyecto de una custodia es el de sostener a los hermanos en la vida cotidiana y hacer concretos en las fraternidades locales los contenidos y los valores que se ponen de relieve en los Capítulos y en las Asambleas.
Es importante concretar los compromisos en las fraternidades locales, porque con frecuencia elaboramos planes que sólo se quedan en el papel y no encuentran aplicación en las fraternidades locales. Estos planes deben contener los elementos esenciales de nuestra vida. Señala algunas respuestas que da el Papa Francisco en la Asamblea de Superiores Generales el 2013 y que consta de tres partes:
Introducción: Al comienzo del proyecto de la Custodia es bueno recordar el contexto social y eclesial en el que viven los hermanos: ¿Cómo viven las personas de tu país, de tu medio...cuáles son sus problemáticas económico sociales más evidentes: pobreza-desocupacion-explotación…cuántas personas frecuentan la Iglesia y cuál es su compromiso cristiano?.
Capítulo Primero: Evangelio, Fraternidad Capuchina y Profecía. Te comienzas a preguntar qué poner de relieve:
  1. La relación con la persona de Jesucristo, la centralidad de la oración comunitaria que debe tener un espacio privilegiado y adecuado en el horario de la fraternidad.
  2. La calidad de las relaciones fraternas que son sostenidas y valoradas por su confrontación con la Palabra de Dios, por los Capítulos Locales, por las sobremesas y la recreación serenas vividas en fraternidad.
  3. La profecía, como nos pide el Papa Francisco: Ser profetas: Despierten al mundo. Sean testigos de un modo diverso de actuar, hacer, vivir. Es posible vivir de manera diversa en este mundo…encarnen los valores del Reino aquí, en esta tierra. Se trata de dejar todo para seguir al Señor…los religiosos siguen al Señor de manera especial, de modo profético…yo espero de ustedes este testimonio…los religiosos dicen con su vida a la gente: ¿qué está sucediendo? ¡Estas personas me dicen algo…estas personas van más allá del horizonte mundano!
Capítulo Segundo: Animar las Vocaciones.
La animación vocacional es transmitir y generar vida. Es importante que recordemos a los hermanos, que nuestra vocación vivida, amada y cultivada es capaz de atraer y realizar la vida del que es llamado por el Señor. Otra vez cita al Papa Francisco que dice que la animación vocacional obliga a repensar en la inculturación del carisma y que el carisma no es una botella de agua destilada..es necesario vivirlo con alegría, releyéndolo también culturalmente. Según el Papa, podemos cometeré errores pero es preferible equivocarse que no arriesgarse. Es bueno que se programen propuestas que ayuden a hacer memoria del primer amor. Esto dijo el Papa Francisco a los sacerdotes de la Diócesis de Roma.
Capítulo Tercero: Salir a la Evangelización.
Nuevamente en este campo el Papa Francisco puede inspirar nuestros programas de vida y actividad. Durante su pontificado ha usado palabras como: ir a las periferias, ir a las fronteras, salir, ir. Nos invita a ir a la marginación material, moral y espiritual, donde están los pobres, e ir con el Evangelio, haciendo surgir la dignidad de cada persona..el Papa Francisco habla de fronteras reales que son los pobres, los últimos de la tierra, aquellos que según la lógica del poder no cuentan para nada. Dice que el primer criterio es el de enviar a estas situaciones de marginación y exclusión, a las personan mejores, más dotadas. Son situaciones de mayor peligro que exigen coraje y mucha oración y es necesario que el superior acompañe a las personas comprometidas en este trabajo. Rafael nos pregunta: ¿no son estos lugares que indica el Papa, los lugares de los hermanos Capuchinos?. El Papa invita luego a tomar seraiemnte en consideración dos desafíos importantes: el cultural y el educativo. Finalmente nos sugiere el hermano Rafael que para elaborar el Plan de nuestras circunscripciones y fraternidades tengamos en cuenta la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, en los capítulos IV y V, ya que sugiere elementos importantes para elaborar un proyecto fraterno.
El ambiente sigue siendo muy bueno y muy fraterno. Hay mucho compartir en la sala. Este día animó la liturgia el grupo de lengua inglesa. Mañana, Dios mediante, espero enviarles el tema expuesto por nuestro Ministro General titulado: Fidelidad a la Vida Religiosa.
Un abrazo desde la montaña de Frascati.
Adalberto.


 
 
 
 

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