XII ALAC
ASAMBLEA LATINOAMERICANA DE CAPUCHINOS
EN LA CUSTODIA DE MONTERREY- MEXICO.
(6-10 de julio de 2015)
 

Queridos hermanos de la Custodia: Paz y Bien.
Ayer hemos iniciado la ALAC, en una casa llamada Padre Pío, que los hermanos de la Custodia de Monterrey tienen en las afueras de la ciudad de Monterrey. Es la casa del Postnoviciado. Nos hemos reunido para trabajar y dar aportes al VIII CPO que tendrá lugar en los próximos meses en Roma y que lleva por título: La gracia de trabajar.
El hermano David, Custodio de Monterrey y Presidente de la COMCAN, junto con la fraternidad del Postnoviciado nos han dado la bienvenida. El servicio de la casa, tanto en lo material y espiritual ha sido dirigido por los hermanos formadores y Postnovicios, de esta casa. Han dejado sus habitaciones, para los huéspedes que hemos llegado a la ALAC y ellos se han acomodado todos juntos para el descanso en la Biblioteca.
La Eucaristía de inicio ha sido presidida por el Ministro General, hno. Mauro Johri. Han asistido a la misma seglares que asisten con frecuencia a participar de las celebraciones en este centro de espiritualidad.
Para la ALAC nos hemos congregado todos hermanos ministros y delegados de todas las circunscripciones capuchinas presentes en América Latina. Entre todos los asistentes conformamos un nutrido grupo de alrededor de 50 hermanos.
A continuación les dejo con el mensaje compartido por nuestro Ministro General, en la apertura de la XII ALAC:
 
“Ante todo quiero expresarles mi alegría porque veo que han tomado con mucha seriedad la preparación del próximo CPO sobre “La gracia de trabajar”. Su iniciativa de convocar a un encuentro de las tres conferencias de lenguas española y portuguesa de América Latina y el Caribe me parece que es única y, por lo tanto, digna de reconocimiento.
Para mí es un signo que el tema lo sienten muy cercano y lo consideran importante, por eso su aporte será decisivo para el éxito de este encuentro internacional.
Yo considero que es muy importante que cada conferencia se tome tiempo para:
  • Describir las situaciones de trabajo existentes en cada lugar y que hablen de lo que los hermanos hacen.
  • Al mismo tiempo es importante los puntos que consideran fundamentales mirando al futuro, ¿cuáles son los desafíos que ustedes afrontan hoy?
Dirigiendo la mirada a lo que hoy estamos haciendo en los distintos aspectos del trabajo podemos preguntarnos:
  • ¿Qué podemos conservar y renovar?
  • ¿Qué podemos y debemos abandonar?
  • ¿Cuáles son las nuevas fronteras de nuestra presencia franciscano capuchina?
La realidad de nuestro trabajo - al interno - se mueve y continuará a moverse en medios de algunas tensiones saludables, así:
  • Entre el trabajo pastoral tradicional y nuevas formas (pensando especialmente a la necesidad de evangelizar). ¡De otro modo lo que nos espera es la muerte!
  • Entre actividades pastorales y otras y la vida fraterna con sus exigencias de vida de oración, alimentos compartidos en común, recreación, momentos de formación permanente, trabajo doméstico.
  • Entre las exigencias de las actividades asumidas por la fraternidad y los compromisos asumidos por hermanos individualmente con su deseo de autorrealización.
  • Entre el trabajo realizado juntos y aquel hecho por uno solo.
  • Entre el trabajo remunerado y el trabajo gratuito, por ejemplo, a favor de los pobres.
No podemos afrontar el tema del trabajo sin considerar el aspecto de la solidaridad con quien:
  • No tiene trabajo y está desempleado.
  • Es obligado a trabajar sin un contrato y vive en la incertidumbre y es mal remunerado.
  • Las mujeres y las situaciones en que se aprovecha de su trabajo y de ellas.
  • Los niños obligados a trabajar y que en este modo pierden su infancia.
El tema del trabajo, en todas sus dimensiones, exige una revisión de los itinerarios formativos: ¿cómo preparamos a quienes abrazan nuestra vida para entrar en los trabajos que desarrollamos al interno de nuestras provincias? ¡Hay quien tiene como sueño ser rector de algún santuario famoso! ¿Dónde queda la minoridad y la disponibilidad para ir donde nadie quiere ir? Y cuando alguno llega a nosotros y tiene ya una profesión ¿cómo valorizamos sus capacidades?
El tema del trabajo no puede ser separado del tema del tiempo libre, del descanso, de las vacaciones. ¿Qué experiencias podemos compartir al respecto?
La contribución específica de América Latina será muy enriquecedora”
 
Hemos tenido el trabajo en grupo, para trabajar las preguntas que nos ha planteado nuestro Ministro General y los hermanos de la secretaría.
Que en Ecuador, nuestro Papa Francisco nos contagie su espíritu. Desde la ALAC, junto con Txarly, nos seguimos encomendando a sus oraciones. Mañana les enviamos otro tanto de lo acontecido
Fraternalmente.
Hno. Adalberto.
 
 
 

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