EL PAPA FRANCISCO NOS VISITA

¿POR QUÉ Y PARA QUÉ?


1. UNA LLAMADA A MIRAR LA VIDA

La mañana del 16 de abril del presente año, de manera conjunta, nuestros obispos y gobernantes nos anunciaron la feliz noticia de la visita del Papa Francisco a nuestro país; de hecho llegará el domingo 5 de julio por la tarde y continuará su viaje el mediodía del miércoles 8 del mismo mes. Aunque solamente podrá estar en Guayaquil y Quito (junto con el santuario de Nuestra Señora del Quinche), su visita quiere abarcar a todo el pueblo ecuatoriano, sin discriminación de ninguna tipo, pues trae precisamente un mensaje de paz, esperanza, amor y comunión universal.

No es fácil describir con palabras la alegría que esta noticia ha despertado en el corazón del pueblo sencillo y de todas las personas de buena voluntad; y esto no sólo por el privilegio de ser el primer país latinoamericano que el Papa Francisco visitará oficialmente (ya antes estuvo en Brasil con motivo del Año Internacional de la Juventud) o por el sentido de fiesta masiva que pueda suscitar dicho acontecimiento, sino sobre todo por el sentido de fe profunda que hace renacer en nosotros el llamado al seguimiento de Jesucristo, Camino-Verdad-Vida, fuente que alimenta nuestras luchas cotidianas por una vida más digna y una sociedad más justa y fraterna.

2. UNA LLAMADA A DEJARNOS ILUMINAR

¿Quién es el Papa? Sin pretender entrar en grandes racionamientos, proponemos reflexionar en algunos elementos básicos que puedan ayudarnos a nivel personal y a las comunidades a las que servimos. Analizando los documentos y escuchando la tradición popular, es larga la lista de títulos que hacen referencia a la figura y función del Papa (Vicario de Cristo, Sumo Pontífice, Sucesor del Príncipe de los Apostóles, Obispo de Roma, Jefe del Estado Vaticano, Santo Padre, Siervo de los siervos de Dios…) ciertamente todos subrayan alguna dimensión importante, aquí proponemos, con un afán pastoral, los siguientes:

Pedro, que significa “piedra” (Kefas – roca - cimiento). Cristo es nuestra Roca, la vocación de Pedro nos dice su amor apasionado por Jesús. Nos sugiere redes junto al lago de Galilea y peces, noches estrelladas de amistad y oscuridades de traición y lágrimas. Pedro nos enseña más que nada que Dios entra en nuestra vida de la manera más sorprendente y nos escoge sin ningún mérito propio, y luego que nos va transformando con infinita paciencia a pesar de nuestra obstinación. Sobre todo nos muestra que su salvación es incondicional y gratuita. Que tiene confianza en nosotros y pone en nuestras manos su misión de misericordia sin fronteras. El Papa es Pedro hoy, primero en la comunidad de los discípulos misioneros de Jesús, para alentarnos a todos a mantener viva la presencia del Maestro ante los desafíos que intentan someternos.

Pontífice, “el que hace puentes”. Cristo es el Puente entre Dios y la humanidad. Lejos de una visión aristocrática y contaminada por las ambiciones del poder de antaño o moderno, al llamar “pontífice” al Papa estamos describiendo su tarea esencial: crear una relación entre nuestra soledad y el amor de Dios. Hacer un puente entre el cielo y la tierra, entre todo lo que pretende destruirnos y la verdad de nuestra identidad como hijos e hijas amados infinitamente por Dios. Esta característica cobra en la actualidad una fuerza relevante en medio de un mundo lleno de violencia, guerras, injusticia, corrupción, fanatismo y mentira. Ser pontífice es luchar por la verdad de la fraternidad universal más allá de condiciones sociales, colores de piel o credos… Es devolver a las personas su realidad y libertad más íntima, pues existe un puente de amor - al cual no pueden vencer las armas ni los odios. El Papa es semilla de esta esperanza cristiana.

Papa, o mejor dicho “papá”. Cristo nos ha revelado que Dios es nuestro Abbá-papá. Aquí también nada de sentimentalismos o eufemismos superficiales. Dios es nuestro Padre, y eso es el núcleo del mensaje de Jesús. De este hermoso anuncio se hace portavoz el Papa, no a través de discursos abstractos sino por medio de actitudes de paternidad. En su primera entrevista el Papa Francisco lo expresó diciendo: la misión primera de la Iglesia es hoy “curar heridas y calentar corazones” y por eso su insistencia a que “no perdamos la capacidad de llorar” ante el sufrimiento humano. El Papa es papá, porque quiere ser reflejo del Papá Misericordioso que cuida de buenos, malos, responsables y desagradecidos, creyentes o no creyentes, y que a todos llama a la conversión en el amor para la celebración de la solidaridad liberadora.

3. UNA LLAMADA A ACTUAR EN LO COTIDIANO

A eso viene el Papa Francisco: para confirmarnos en la fe en Jesucristo, recordarnos el amor sin límites de Dios por cada uno de nosotros, llamarnos a ser hermanos y hermanas de verdad, enviarnos como Iglesia misionera hacia los más pobres y hacia las fronteras aún no bendecidas por el Evangelio, a marcar un parte-aguas en nuestra vida para hacer posible un mundo nuevo.

 

  1. ¿Cuál deberá ser nuestra respuesta?
  2. Cuando pase la breve visita de Papa Francisco ¿cómo y con qué quisiéramos quedarnos?
  3. Si tuviésemos la oportunidad de conversar directamente con él ¿Qué le diríamos? ¿Qué sueños de sociedad y de Iglesia compartiríamos con él? En definitiva ¿estamos dispuestos/as a adherirnos al proyecto de persona, humanidad e Iglesia que viene a proponernos? O dicho de manera más apropiada, ¿estamos dispuestos/as a compartir su pasión por Cristo con el fin de encarnar aquí y ahora el Evangelio?

 

4. PARA ORAR

Textos para meditar: Mt 10,1-4;16,13-20; 26,69-75;  Lc 5,1-11; 22,31-34; Jn 21,1-25

Concluye con una oración espontánea, a nombre tuyo y de todo el Ecuador. Si así lo deseas busca un canto que mejor exprese tus sentimientos.

 

y tú, ¿qué le dices al Papa sobre su visita?

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