Padre Bernabé de Larraul (1907-1988)

El padre Bernabé es un capuchino español. Ya en su tierra se le llamaba "el padre santo", en su propia lengua vasca "aita santua". Y llegó a Ecuador ya entrado en años, en 1962, con 55 años. Fue destinado al Noroccidente de Pichincha en aquella época dura de colonización de toda aquella región donde se hará grande San Miguel de Los Bancos, donde el padre Bernabé vivió la mayor parte de su estancia en Ecuador.

Vivió pobremente, pobrísimamente, pero hizo una colosal iglesia en Los Bancos.

Vivió humildemente. Si algo comentan la gente del lugar será precisamente estas dos virtudes, singulares en él: era humilde, era pobre.

Bernabé ha merecido que se escribiera mucho de él. En Internet sus admiradores le han dedicado una página, donde puede uno con fruición recordarle, leer sus cartas, y leer hasta su propia vida, su AUTOBIOGRAFIA, que escribió a solicitud de su Provincial.

http://www.geocities.ws/elpadrebernabe/

Escribía fray Bernabé, en aquel entonces 1925, a su Director Espiritual:

"Como acabo de decirle, esta consagración la escribí en Alsasua, siendo colegial, el 19 de Junio de 1925, que aquel año era la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.

En aquella temporada leía yo la Vida de Santa Teresita del Niño Jesús, y me llamó la atención su acto de Ofrecimiento como holocausto al Amor Misericordioso, y sentí deseos de imitarle, y recuerdo que le pedí permiso al confesor, y habiéndome otorgado, escribí una fórmula de consagración el día del Sagrado Corazón de Jesús. Sin duda que yo no comprendía entonces todo el alcance de esta frase: "Ser Víctima de Amor Misericordioso de Dios", pero ni aún ahora comprendo, a pesar de que han transcurrido 16 años.

Sin embargo, desde entonces muchas veces he repetido esa fórmula de consagración; muchas veces he dicho: "Sí, Jesús mío, yo miserable pecador y débil niño, lleno de toda clase de miserias, yo deseo ofrecerme al Amor de vuestro Corazón Misericordioso, y me ofrezco como Víctima en manos de María a vuestro Amor Misericordioso, suplicándoos que me abraséis y me consumáis en el horno ardiente de vuestro dulcísimo Corazón".

¡Oh Padre! y paréceme comprender algo del significado de estas palabras "ser víctima de holocausto del Amor Misericordioso de Dios" y verdaderamente me parece una dicha grandísima y una gracia de parte del Señor, el llegar a ser una verdadera víctima del Amor porque yo me figuro que, así como una cosa que se arroja en un horno encendido, queda abrasada, así también una criatura que se arroja voluntariamente en las llamas de caridad del Divino Corazón, como consecuencia, tiene que quedar abrasada y ser consumida finalmente por esas mismas llamas.


¿Y esto no es una felicidad verdaderamente grande? Parece que una pobre criatura no puede aspirar a dicha mayor. ¿Le cabrá, o le tocará en suerte dicha tanta alguna vez al pobre Fr. Bernabé? ¿Se podrá decir alguna vez, el fuego le abrasó y le consumió? Paréceme que de parte de Jesús no hay dificultad, pero no puedo decir otro tanto de parte de Fr. Bernabé...

Pues esta pobre criatura no sabe en qué consiste ser víctima verdadera, no sabe qué condiciones ha de tener la víctima verdadera; claro está, teóricamente sí; una víctima ha de estar muerta, muerta a sí misma, pero ¿prácticamente?...

Le ruego pues a V.R. me ayude con la luz que reciba de Jesús, y no se canse mientras el Señor le conceda aliento sobre la tierra (y después desde la vista de Dios), no se canse, Padre, de ayudarme, y de corregirme y amonestarme.

Ahora pues quisiera prepararme para hacer de nuevo mi acto de ofrecimiento al Amor Misericordioso de Jesús, como si fuera por la vez primera que lo hago y quisiera hacer de un modo especial según las intenciones del Vicario de Cristo, y, a ser posible, para aliviarle en algo en su tribulación en unión de todas las almas buenas que se ofrecen por las mismas intenciones." 

 


 

Comentarios   

# Guest 23-10-2017 07:36
Increíble el Padre Bernabé! esperamos que pronto sea reconocido en los altares de la iglesia y sea proclamado beato y luego Santo :D
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